El Paraiso Del Burro
El Paraíso del Burro es un Asociacion sin animo de lucro y fue fundado por Marleen Verhoef en el año 2007 con el propósito de crear un santuario para burros que no pueden ser atendidos por sus dueños. El santuario ofrece acogida a burros con una larga y dura vida de trabajo a sus espaldas, que ahora necesitan descansar en un entorno tranquilo donde reciben los cuidados que requieren. Solemos acoger a más o menos 25 burros y mulos, 2 caballos y unos perros y gatos.
domingo 29 de enero de 2012
jueves 22 de diciembre de 2011
Loba y Deva
Deva
En el blog de “El Paraíso del Burro” solemos poner noticias
y blogs, y la mayoría de los blogs están escritos por los voluntarios que
vienen al “Paraíso del Burro” para pasar un rato con los animales, ayudando
mucho a la vida cotidiana.
No solo hay burros al “Paraíso del Burro” pero también
tenemos mulos, caballos, gatos y perros.
Recientemente, llegaron dos perras más y ellas vinieron de la perrera de
Infiesto:
“Loba” es bastante joven e
inteligente. Estamos buscando una
familia con cariño y paciencia para
adoptarla.
“Deva” es una perra de caza, vieja y con
problemas de salud, y ella va a pasar el resto de su vida al “Paraíso del
Burro”.
Estas fotos muy guapas de Loba y Deva fueron tomadas por Judith
que cuidaba de Deva durante las primeras semanas de su estancia.
Mas fotos de Deva

Ninos y Burros

En 'El Paraíso del Burro' sabemos ya que niños y burros van muy bien juntos! Parecía una vez más durante la visita de un grupo de niños del Campamento de Verano de la Asociación El Prial en Infiesto. Después de hacer el 'BurroQuiz' se encontraran personalmente con todos nuestros inhabitantes equinos que estaban pastando en la finca. También hacían dibujos de burros en color que hemos usado para embellecer las cuadras.
Como recuerdo adecuado a su visita los niños han elaborado una careta de burro y sacado una foto. Seguro que van a venir otra vez el año que viene, porqué dijeron que fue “una de las actividades que más éxito ha tenido en el campamento!”
Marleen
domingo 13 de noviembre de 2011
Manzanas.............por Marleen
Burros y manzanas ¿una buena combinación?
No solamente tenemos burros en ‘El Paraíso del Burro’, pero también
muchas manzanales (los encontramos en Asturias, ¡por supuesto!). Quiere decir
que cada año tenemos que recoger manzanas para venderlos a una fábrica de
sidra. El dinero siempre usamos para
crear mejores condiciones de vida para los burros.
Este año no hemos recogido muchas manzanas, no más que unas 4000 kilos
– ‘año bajo’ para nuestra finca. Esperamos que el año que viene podemos vender
nuestras manzanas como manzanas ecológicas. Claro que nunca usamos algo de químico
en la finca ó la huerta…
PD Estamos buscando voluntarios que pueden
podar nuestras manzanales!
La carga del camion:
Los barriles de sidra estan listos:
martes 1 de noviembre de 2011
Hannah y la avena - un blog por Tara
Con el pie malo y tendinitis, es difícil para Hannah para moverse. Por lo tanto, damos a ella un trato especial y la mantenemos en el patio para que pueda salir de la cuadra y
disfrutar del aire libre sin tener que
ir demasiado lejos.
Sin embargo, su tratamiento especial no termina ahí. Todas las mañanas después del desayuno, disfruta de un plato
especial de sus comidas favoritas:
Alfalfa, lo que oculta una sorpresa de unas manzanas (que en realidad no es una gran sorpresa ya que se consigue todos los días), y en el centro, el más favorito de todos, es un plato delicioso de avena. Hannah absolutamente lo ama y las sobras del desayuno son los más agradecidos por su bienvenida.
También recorremos la zona para otro de sus favoritos, unas hojas de diente de león. ¡Qué rico!
Nos gusta cuidar de nuestros animales!
Alfalfa, lo que oculta una sorpresa de unas manzanas (que en realidad no es una gran sorpresa ya que se consigue todos los días), y en el centro, el más favorito de todos, es un plato delicioso de avena. Hannah absolutamente lo ama y las sobras del desayuno son los más agradecidos por su bienvenida.
También recorremos la zona para otro de sus favoritos, unas hojas de diente de león. ¡Qué rico!
Nos gusta cuidar de nuestros animales!
martes 27 de septiembre de 2011
Marcello.............por Wendy
Hace aproximadamente una semana recibimos una llamada desesperada de
socorro que anunciaba la trágica situación de un burro de edad avanzada que se
encontraba abandonado en medio de Gijón, en un descampado hallado entre una
autopista y pleno casco urbano.
Según nos contaron, fue abandonado en medio de la autopista, por donde
vagó buscando cobijo y alimento, hasta que acabó atado junto a un contenedor de
basura, cerca del descampado.
Seguidamente, fue cambiado por una radio, y luego por otra, hasta
quedar abandonado en aquel descampado a merced de la voluntad de ciertas
personas que hicieron de él objeto de burla y diversión. Cuando el burro no
podía, por falta de energía y fuerzas debidas a la desnutrición, hacer lo que
estas personas querían que hiciera, era apaleado.
Estos vecinos, que decidieron hacerse cargo del animal alimentándolo e
hidratándolo como bien podían, al ver la poca preocupación que nadie tenía por él
y su mal estado de salud, intentaron desesperadamente pedir socorro para que pudiera
tener una vida digna hasta que, un día, dieron con nosotros.
Cuando fuimos a recogerlo, la impresión que nos dio fue de ser un
burro acostumbrado a la presencia humana, pero desconfiado debido a los malos
tratos, ya que al acercar la mano a su hocico para acariciarlo, lo apartó
inmediatamente, en señal de miedo.
Hoy, Marcello vive en uno de nuestros establos junto a nueve burros
más con los que convive en armonía.
Se ha adaptado a su nueva vida y ahora al menos pasa la última etapa
de su vejez viviendo feliz y dignamente, tras una vida de desprecio y duro
trabajo.
Con cariño y paciencia, poco a poco, conseguimos
que no tenga miedo ni desconfianza hacia nosotros, algo difícil en un animal
cuya vida ya ha sido marcada por el ser humano.
Wendy
MI EXPERIENCIA EN EL PARAÍSO DEL BURRO
La principal razón para interesarme en ser voluntaria en El Paraíso
del Burro fue por conocer un poco más el carácter de estos animales, tan
inteligentes y fieles y a la vez tan maltratados y denigrados por el ser humano.
Encontré en internet experiencias de personas que habían venido alguna
vez como voluntarias, quienes decían que aquel lugar era realmente un paraíso
en el cual animales humanos y no humanos podrían tener un descanso a la par que
conocerse y disfrutar de la compañía mutua. Escribí a Marleen un correo electrónico comunicándole mi interés en
ser voluntaria en aquel maravilloso lugar, y hoy estoy aquí, más bien estamos
aquí, dado que Kiara, mi compañera perruna, encantadas de
haber podido conocer un poco más el carácter de los burros, a Marleen, una
otros voluntarios que, como yo, llegan aquí y se sienten en el seno de una
pequeña y acogedora familia aunque no estén por un largo
periodo de tiempo; y el entorno que nos rodea, un paisaje precioso en pleno
contacto con la naturaleza.
El funcionamiento aquí es bastante sencillo; nos levantamos antes de
las ocho de la mañana, ya que a las 8 los burros desayunan. Una vez han desayunado y acabado con su
alfalfa, se abren las puertas para que puedan dirigirse a donde les plazca.
Las comidas son vegetarianas, veganas en mi caso, y nos encargamos cada día una persona, quien
quiera hacerla. Aquí he conocido el porridge, avena, agua, frutas
aderezado con jengibre y canela, en el cual se añade muesli y frutos secos
varios. Un desayuno completo y equilibrado, acompañado por café o té para
despertarnos si aún no lo habíamos hecho, y, de postre, si se desea, yogur.
Después del desayuno procedemos a limpiar los establos y a limpiar los
restos de paja del día anterior y a poner paja fresca, al igual que el agua.
La hora del té o café es a las 11 de la mañana,
después de limpiar los establos. Nos reunimos todos y charlamos un rato.
Los lunes y los miércoles, después de la limpieza de los establos,
voluntarias se encargan de cepillar a los burros, tarea en la cual ayudamos.
El resto de días colaboramos bien vallando lugares en los que los
burros podrían encontrar cierto peligro, o bien en el huerto, uno de mis
lugares preferidos.
A las seis de la tarde procedemos a devolver a los burros a los
establos para darles la segunda y última comida del día. Alrededor de todo el terreno, vamos a buscarlos andando y, cuando los
encontramos suelen saber que ya es hora de comer. Muchos vuelven solos al
establo y esperan ansiosos la comida y la alfalfa. Si tardas mucho en darles de
comer, te reprenden con su inconfundible grito de “ooo iiiioooo iiii oooo”
hasta que tú, avergonzado, te disculpas y se la sirves. Después de recoger el último bol de comida, se pone paja fresca.
A las 8 aproximadamente se cena, algo ligerito para poder dormir bien. Después de la cena, puedes tomar café o té mientras mantienes una
charla animada antes de irte a dormir.
No hay palabras para describir la sensación que produce contemplar el
cielo por las noches frescas, con la única iluminación de la luna y las
estrellas.
Wendy
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