martes, 13 de noviembre de 2012

Aquí hay Castañas..............por Lynn


“El Paraíso del Burro” participó en el XXII Certamen de la Castaña en Arriondas el domingo el 11 de noviembre.  Fue la primera vez que participamos.  El Festival fue un éxito en cuanto a la cantidad de gente que vino y la calidad de los productos expuestos.

Marleen, Maria, Catherina, Miquel, Sam, Cecile y Jack se madrugaron el día del festival: unos se quedaran a la finca para cuidar a los animales y otros se fueron a Arriondas para decorar los puestos con castañas y regalitos de artesanía.  Tuvimos dos puestos: lo de las castañas (¡las que no comieron los burros!)  lo que fue organizado por María mientras Sam y Cecile se ocuparon del puesto de la artesanía con la ayuda de otros voluntarios de vez en cuando.  Peter y yo, llegamos a Arriondas temprano para echar una mano pero hicimos poco porque todo estaba muy bien organizado por Marleen y María.



























Por suerte, el mal tiempo de la mañana no impidió a la gente venir y disfrutar de la música de la banda de gaitas y del ambiente adentro de los dos lugares de exposición:  El Certamen de los castañas y los productos de la huerta tuvo lugar en el Colegio  y los puestos de los artesanos se encontraron en una carpa cerca del Ayuntamiento.
 


Desafortunadamente, no ganamos ningún premio en el concurso porque la competencia era muy fuerte y había muchos puestos muy atractivos pero vendemos unas castañas y regalitos y el dinero recaudado, gracias a la gente que nos apoyó, se destinará como siempre a ayudar a los animales.


Para los  lectores que no conocen Arriondas, es el capital del consejo de Parres y está a solo pocos kilómetros de “El Paraíso del burro”.  Arriondas tiene un entorno único a las orillas de los ríos Sella y Pilona y es famosa por el Descenso International del Sella que tiene lugar cada mes de agosto.  Es un buen sitio por el turismo activo.



martes, 16 de octubre de 2012

Deva, una perra muy querida...........por Catherina


Deva era una perra guapísima que vivía con nosotros en el Paraíso del Burro durante cuatro meses.  Marleen, la dueña del santuario, se le dio a Deva un hogar lleno de amor después de que ella la encontró en un estado de hambriento grave.  Marleen tuvo que dar a Deva comidas pequeñas cinco veces al día para incrementar suavemente su peso.


A pesar de su mala salud, Deva se volvió un poco más fuerte y la belleza de su presencia y el amor incondicional y puro que tenía en su corazón siempre se mantuvo firme. Lamentablemente Deva murió porque ella era vieja y tenía problemas grave de salud. Deva fue cuidada  y querida por Marleen y todos los voluntarios que acudieron al santuario mientras vivía allí. Marleen, Catherina, Michael, Judith, Judith y todas las personas que la conocieron echamos mucho de menos.



martes, 9 de octubre de 2012

Lyka................................por Catherina


La historia de Lyka ha sido traducida del inglés y pedimos disculpas por errores gramaticales etcétera.

Durante una de nuestras jornadas de puertas abiertas aquí en El Paraíso del Burro, que suceda en el primer domingo de cada mes durante el verano y cada dos meses en cualquier otro momento del año, una pareja española vino a ver el santuario y hablar con Marleen sobre la posibilidad de que su burra, Lyka, pudiera venir a vivir aquí.  Marleen tuvo una conversación con ellos para ver si el lugar se adapte a Lyka.  Lyka tiene más de 20 años de edad y anteriormente había sido una burra de trabajo de los padres de la mujer.   Sus padres no podían cuidar de Lyka nunca más y se fue a vivir con ellos con quienes había estado viviendo durante algún tiempo. Con el tiempo se consideró que sería más adecuado encontrar un nuevo hogar para la burra, ya que no podían cuidar de ella nunca más.

Un beso para Mia
Cuando Marleen, Mia y yo fuimos a recoger a ella de un pueblo cerca de Oviedo, aparcamos el coche y caminamos hacia la burra para saludarla. Lyka vino caminando por la carretera con su propietario. Ella es una burra pequeña, con pelo negro y algunas rayas blancas en la cara y el cuello. Es muy hermosa y tranquila.  Volvimos a El Paraíso del Burro y para empezar, Lyka permaneció en el pequeño establo al lado de la casa con Rosie y Hannah.  Ella se quedó con Rosie y Hannah por unas semanas y se fue introducido poco a poco al resto de los burros hasta que ahora se queda en el estable 3, que cuenta con 5 otros burros, como base permanente. Actualmente, Lyka parece estar adaptándose y haciendo amigos. A ella le gusta pasar mucho tiempo a solas, pero también está tomando medidas en su propio tiempo para integrarse con los otros burros.  Aunque ella tiene artritis en su rodilla delantera y sus pezuñas están en mal estado este es manejado por las visitas regulares y chequeos de nuestro herrador Mariano.  A  Lyka le gusta caminar y explorar el lugar. Ella es una burra muy cariñosa y cuando uno pasa un poquito de tiempo con ella, le gusta estar cerca y es muy curiosa de la gente y el cariño que se le da. A Lyka realmente le gusta ser cepillado y esto se hace aquí todos los lunes por Lynn y los miércoles por Joanne y Samantha. Cuando recogemos los burros por la noche Lyka va directamente a su lugar donde le dan su cuenca de comida.


A Lyka le gusta la compania

Desde mi experiencia de estar aquí me he dado cuenta de que los burros, además de ser animales cariñosos, son inteligentes, sociables y de corazón abierto. Cuando tú pasas tiempo con Lyka todos estos aspectos estarán a la vista. 

viernes, 17 de agosto de 2012

Una carta desde Gran Canaria.....por Raquel, Iris y Daniel


Llegamos a Santander desde Gran Canaria un 20 de julio. El día siguiente hicimos un viaje en coche con destino el PARAÍSO y donde hemos tenido un lindo reencuentro con nuestras/os amigas/os del santuario.

En nuestra segunda andadura por tierras asturianas, junto con un nuevo acompañante cántabro llamado Daniel y nosotras dos canarias Iris y Raquel hemos disfrutado una vez más de los burros y de todos los habitantes del paraíso.


Marleen, Raquel, Catherina, Daniel e Iris

Raquel e Lynn preparando la comida
Catherina y Aisha
Raquel e Yara
Yara con Iris

Nuestros 20 días ha estado marcado por la dura faena y maravillosa de cuidar a los animales, darles de comer, cavar zanjas, dar paseos a los perros y recibir de todos esos grandes peludos (burros) como cabezazos, empujones, mordidas, pero recompensándonos con esos besos y esas formas de estar junto a nosotras/os.







Nos llevamos a casa una vez más una gran experiencia, que nos ha servido para enriquecernos como personas, descubriendo nuevas formas de ver la vida, y por supuesto haber creado un vínculo muy especial con los animales (burros, perros, gatos, yeguas y mulos) y con los humanos, porque de cada uno de ellos hemos aprendido mucho.




ü  Esos grandes y divertidos momentos que hemos pasado juntas/os con Catherina y Marleen brindándonos una cálida estancia.
ü  Esos días cepillando burros con Lynn transmitiéndoles mucha energía positiva a los burros y ellos a nosotras.
ü  Esos días cavando zanjas, días lluviosos o de un intenso calor.
ü  Esos días de grandes risas con Catherina y su nuevo aprendizaje de español. Que lo hace muy muy bien.
ü  Esos días en los que Marleen te demostraba la vitalidad que hay que tener para el duro oficio y la paciencia que tiene con los voluntarios.










Muchas gracias por todo. Esperamos volver cuanto antes,
Tobias y Daniel

Muchos saludos, Raquel, Iris, Daniel

jueves, 9 de agosto de 2012

Una excursion con burros...por Eline, Astrid y Lianne Geel


Del 10 de julio hasta el 20 de julio 2012 trabajamos como voluntarios en el "Paraíso del Burro". Somos tres chicas de Holanda (que viven en Dinamarca): Eline, Astrid y Lianne. Mientras que nuestros padres estaban de vacaciones, ayudamos a Marleen a cuidar de los burros.

El jueves 12 de julio fuimos de excursión de picnic con todos los voluntarios y dos de los burros: Kees y Sammy. Este fue un gran grupo internacional, Catherina (Irlanda), Settor (España), Maya y Merlin (Suecia). Los 5 perros también se les unieron en este viaje.



Caminamos juntos hacia el "área recreativa" en la cima de la colina. Aquí nos encontramos con Marleen que había traído un buen almuerzo. Un gran grupo de personas entusiastas disfrutaron del paisaje precioso. Incluso los burros se divirtieron, comiendo la hierba y algunos pedazos de nuestro pan. Después de un almuerzo muy relajante, volvimos a "El Paraíso del burro" para echar una siesta.





Caminar con los burros y hacer un picnic con un grupo mixto de voluntarios fue una buena experiencia. Trabajando juntos para cuidar de los burros y, en el mismo tiempo, conocer gente de distintos orígenes es una gran experiencia. Los burros de “El Paraíso del burro" realmente vivir en el paraíso, y así lo hicimos durante un rato. Un gran agradecimiento a Marleen y a Catherina por hacer todo lo posible para todos los burros y también por darnos la oportunidad de tomar parte en este proyecto. Esperemos que seamos capaces de volver a “El Paraíso del burro” muy pronto.




Eline, Astrid & Lianne Geel
Dinamarca, 2012.

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