No os imaginais lo que pasó!
Por supuesto que a Marco, uno de los burros, le vino a la cabeza la siguiente idea al darse cuenta de que vive en un paraíso: ¡Que bien que alguien ha puesto aquí estas calabazas para mí! Como podéis imaginaros, tomó un bocado de todas las calabazas y todos los días volvió a la terraza para comprovar si habíamos puesto mas calabazas para así el mordisquearlas...
Buenas tardes,
ResponderEliminarEs muy hermosa la labor que realizas con estos animales , somos una pareja con una niña interesadas en realizar labores voluntarias en tu paraiso , no tenemos experiencia pero si constancia y fuerza. Estaría encantada en recibir información por tu parte de si esto es posible.
Gracias.
Cristina.
Hola Cristina. Gracias por vuestro comentario. En el santuario siempre estamos dispuestos a recibir y dar la vienvenida a nuevos voluntarios ya que no falta trabajo. La mejor forma para vosotras poder organizar vuestra ayuda es contactar a Maelee directamente a la dirección de email que os envio ya que ella sienpre mira con regularidad su email.
ResponderEliminarmarleen.verhoef@hotmail.com
Un saludo
Ian
Muchas gracias Ian así lo haré.
ResponderEliminarUn saludoy feliz año nuevo.